Alemania e Israel nacionalizan sus principales líneas aereas

Se trata de Lufthansa y El Al. Los estados harán desembolsos millonarios para salvarlas de la crisis del COVID-19

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La pandemia del coronavirus causó estragos en el mercado turístico. En las últimas semanas nos enteramos del cierre de agencias de turismo en nuestro país, despidos en compañías como Despegar, y la quiebra de aerolíneas como LATAM.

Ahora las noticias vienen del mundo desarrollado: el Estado alemán pasó a controlar la aerolínea Lufthansa y el Estado de Israel nacionalizó la compañía de aviación El Al.

El Estado de Alemania posee ahora el 20,05% de las acciones de Lufthansa luego de haberle inyectado 9.000 millones de euros provistos por el Fondo de Estabilización Económica. El salvataje también incluye un préstamo del banco estatal de desarrollo KfW.

La compañía alemana llegó a un acuerdo con el sindicato de auxiliares de vuelo para tomar medidas de ahorro por más de 500 millones de euros. Estos ahorros incluyen la suspensión de aumentos de sueldo, bajas en las horas de vuelo y reducciones temporales en la contribución al plan de pensiones de la empresa.

En el caso de Israel, la necesidad de salvar a su línea de bandera es aún más estratégica para su Gobierno ya que es la principal vía de transporte que los turistas (y los locales) tienen para llegar al territorio nacional, en un país que vive rodeado de países hostiles.

El Estado de Israel va a llevar a cabo un préstamo de USD250 millones y comprará acciones de la empresa por USD150 millones adicionales. De esta forma pasará a controlar el 61% del capital accionario de la compañía.

Al igual que en el caso de Lufthansa, el acuerdo de salvataje a El Al contempla el despido de trabajadores, el pase a licencia no remunerada de otros, la reducción de sueldos a los cargos gerenciales y la venta y alquiler de algunas aeronaves. El objetivo del Gobierno israelí es que cuando la compañía retome la normalidad, un inversor privado la compre.

Al igual que sucede en Argentina y otros países, en Israel existen sindicatos que entran rápidamente en conflicto y, como le sucedió a El Al, paralizan las operaciones llevando a cabo huelgas que perjudican a quienes tienen que viajar.

La ministra de Transporte israelí Miri Regev dijo que el período en el que el Estado controle la aerolínea tiene el objetivo de ser una transición que dure “tanto como sea necesario para mantener la independencia de la aviación de Israel”.

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